Entre cerros rojizos, selva húmeda y una biodiversidad exuberante, se esconden las Termas del río Jordán, uno de los rincones más fascinantes de Jujuy. Ubicadas en la localidad de Valle Grande, muy cerca del Parque Nacional Calilegua, estas aguas termales se forman en piletones naturales con temperaturas que oscilan entre los 20° y 30°, y cuyos minerales les otorgan el característico color turquesa.
El acceso a las termas solo es posible entre mayo y diciembre, ya que durante el verano las lluvias hacen crecer el caudal del río Jordán y cubren por completo los piletones. Para llegar, es necesario contratar un guía local en San Francisco, el pueblo más cercano, desde donde parte un sendero de seis kilómetros que atraviesa paisajes selváticos, anfiteatros naturales y cauces de piedra. La caminata es de dificultad media, con una bajada sencilla en la ida y una exigente subida en el regreso, que se vuelve un desafío gratificante para los visitantes.

Quienes se animan a la excursión encuentran en estas termas no solo un espectáculo visual, sino también un lugar ideal para relajarse, disfrutar de sus propiedades minerales y reconectarse con la naturaleza. La experiencia se completa con el silencio de la selva, la frescura del agua y la sensación de haber llegado a un verdadero paraíso escondido.
Además de las termas, la región ofrece atractivos como la Fuente del Jaguar, el Refugio del Tapir, la cascada del río Sunchal y el Cañón de los Loros, todos escenarios que parecen salidos de una película de aventuras.
Para quienes planean el viaje, se recomienda llevar agua, snacks, calzado cómodo y no olvidar la regla de oro: retirarse con toda la basura generada, para preservar este entorno único. El hospedaje se puede organizar en San Francisco o en Libertador General San Martín, dependiendo del itinerario.
Las Termas de Jordán se están convirtiendo en una de las visitas obligadas de la provincia, atrayendo cada año a más turistas que buscan combinar la aventura del trekking con la calma de un baño termal en plena selva jujeña.



