A solo 70 kilómetros de la capital formoseña, San Francisco del Laishí sorprende con su patrimonio histórico, su paisaje encantador y una identidad que combina la herencia franciscana con las raíces de los pueblos originarios.
Ubicado a 70 kilómetros de la Ciudad de Formosa, sobre la Ruta Provincial N° 1, San Francisco del Laishí invita a realizar un verdadero viaje en el tiempo. Este pintoresco pueblo, rodeado de naturaleza chaqueña, conserva en cada rincón el relato de una de las páginas más significativas de la historia provincial.
Su nombre es un homenaje a dos mundos que se encontraron en este territorio: San Francisco de Asís, patrono de la orden franciscana, y Laishí, el cacique Qom que lideraba la región a fines del siglo XIX. La localidad nació en 1901, cuando el padre Fray Pedro Iturralde fundó una misión franciscana en tierras cedidas por el entonces presidente Julio Argentino Roca, con el propósito de educar, civilizar y promover actividades productivas entre las comunidades originarias.
Los franciscanos desarrollaron obras que aún hoy constituyen los grandes tesoros del lugar: el convento, la capilla, la escuela, el ingenio azucarero y el histórico puente sobre el riacho El Salado, que transporta a los visitantes a los tiempos en que la misión florecía como centro agrícola e industrial.
Cada 25 de marzo, la comunidad celebra con orgullo su aniversario fundacional, recordando aquel acontecimiento que dio origen a una identidad única, donde la espiritualidad franciscana y la cultura Qom conviven en armonía.
Hoy, San Francisco del Laishí se presenta como un destino ideal para quienes buscan turismo histórico y cultural, en un entorno natural apacible que permite disfrutar de la tranquilidad, la hospitalidad de su gente y la riqueza de su patrimonio. Un viaje que combina pasado y presente, para descubrir la esencia profunda de Formosa.


