El Festival de Laguna Blanca, organizado por el Gobierno de Formosa, se consolidó una vez más como un evento clave para el turismo y la identidad provincial. Con espectáculos de artistas de renombre, una expo gastronómica y artesanal, y una masiva convocatoria de visitantes, la celebración se reafirma como motor cultural y económico para la región.
LA Fiesta Nacional del Pomelo volvió a demostrar por qué es uno de los eventos más convocantes del norte argentino. Organizado por el Gobierno de Formosa, a través del Ministerio de Turismo y la Municipalidad de Laguna Blanca, con el acompañamiento del Consejo Federal de Inversiones (CFI), la edición de este año reunió a miles de visitantes que disfrutaron de una amplia propuesta cultural, artística y productiva.
La apertura oficial estuvo encabezada por el gobernador Gildo Insfrán y contó con un escenario de primer nivel donde brillaron artistas de trayectoria internacional, nacional y regional como Nicki Nicole, Soledad Pastorutti, Kapanga, Ahyre, Iván Ruíz, Ángelo Aranda, Christian Herrera y Hernán Arias, entre otros. La masiva concurrencia y el entusiasmo del público ratificaron el éxito de esta celebración que combina espectáculo, tradición y turismo.
Junto a la propuesta musical, el festival ofreció la Expo Feria Gastronómica, Artesanal, Institucional, Agropecuaria y Comercial, que reunió a más de 500 emprendedores y productores locales. El espacio, visitado por formoseños y turistas, se convirtió en una vidriera de la identidad provincial, con gran aceptación de lo expuesto y comercializado.
Las actividades continuaron con la tradicional doma y jineteada, destrezas gauchas y espectáculos musicales que ponen en valor el patrimonio cultural de la provincia. Además, el Gobierno provincial dispuso un operativo especial de transporte público, junto con controles viales a cargo de la Policía de Formosa, garantizando seguridad y accesibilidad para todos los asistentes.
La ministra de Turismo, Silvia Segovia, destacó el impacto del festival en la economía local y su rol como motor turístico: “Contamos con más de 500 emprendedores participando con la comercialización de sus producciones. Esto no solo promueve el trabajo local, sino que también fortalece la experiencia de los visitantes”. Asimismo, resaltó la decisión política del gobernador Insfrán de garantizar el acceso libre y gratuito al evento, lo que permite la participación masiva de la comunidad y los turistas.
De este modo, el Festival de Laguna Blanca se reafirma como un encuentro que trasciende lo artístico: es un puente entre tradición y modernidad, cultura y desarrollo, consolidando a Formosa como un destino turístico en crecimiento dentro del norte argentino.


