InicioDestacadasTucumán impulsa la pesca sustentable para atraer turismo de alta gama

Tucumán impulsa la pesca sustentable para atraer turismo de alta gama

Autoridades turísticas y productivas relevaron proyectos de inversión privada en el departamento de Trancas para desarrollar circuitos de pesca deportiva y ecoturismo, buscando posicionar a la provincia como un destino sustentable de alta gama.

Tucumán busca diversificar su oferta turística y mira hacia el norte de su territorio para captar un segmento altamente rentable: el turismo de naturaleza y aventura. Con este horizonte, autoridades del Ente Autárquico Tucumán Turismo (EATT) y la Secretaría de Producción desembarcaron en el departamento de Trancas para evaluar un ambicioso proyecto de articulación público-privada centrado en la pesca deportiva sustentable.

El epicentro de esta iniciativa es el establecimiento Rancho El Álamo, en Benjamín Paz, que ya cuenta con una infraestructura receptiva de primer nivel. Los equipos técnicos inspeccionaron 14 kilómetros del río Salí para proyectar un circuito de pesca de dorados con devolución obligatoria, una modalidad que protege el recurso íctico mientras atrae a pescadores deportivos, un perfil de visitante caracterizado por su elevado nivel de gasto y su respeto por el entorno natural.

La estrategia de expansión también contempla la zona de Rodeo Grande, donde se estudia implementar el modelo «pesque y pague» para truchas, sumando forestación y aprovechamiento hídrico. Esta diversificación de la matriz turística exige un estricto control ambiental; por ello, la intervención de la Dirección de Flora, Fauna Silvestre y Suelos resulta vital para garantizar que la huella ecológica sea mínima y los estándares de conservación biológica se mantengan intactos.

Para la economía regional, este tipo de inversiones representa un motor de desarrollo innegable. La pesca deportiva moviliza a un viajero de alto poder adquisitivo que contrata servicios anexos, generando empleo local y arraigo en las comunidades receptoras. Es una apuesta por el turismo vivencial que permite descentralizar el flujo de visitantes, tradicionalmente volcado a los Valles Calchaquíes, distribuyendo la riqueza hacia el prometedor circuito de Choromoro y Trancas.

En un contexto global donde el turista exige cada vez más contacto prístino con la naturaleza y experiencias auténticas, la provincia acelera sus planes. La sinergia entre el Estado, los inversores privados y las normativas de conservación no solo eleva la competitividad del «Jardín de la República», sino que marca el camino hacia un modelo de ecoturismo que asume al equilibrio ecológico como su principal activo económico.

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