La Bienal Internacional de Esculturas 2026 dejó un balance turístico altamente positivo para el Chaco, con una ocupación hotelera cercana al 90% y más de 100 mil visitantes que conocieron la oferta provincial.
La Bienal Internacional de Esculturas 2026 volvió a confirmar su condición de uno de los principales acontecimientos culturales y turísticos de Argentina, transformando a Resistencia en un gran escenario para la promoción del destino chaqueño. Durante los nueve días del evento, el Instituto de Turismo del Chaco recibió a más de 100.000 personas en sus espacios institucionales, donde visitantes de distintos puntos del país y del exterior accedieron a información, experiencias y propuestas que reflejan la diversidad turística de la provincia.
El impacto económico también quedó reflejado en los principales indicadores del sector. La ocupación hotelera alcanzó el 90%, con estadías promedio de entre cinco y siete noches, mientras que la gastronomía registró una ocupación cercana al 85%. El movimiento benefició además a agencias de viajes, guías, emprendedores, transportistas, comercios y prestadores de turismo activo, consolidando a la Bienal como uno de los mayores dinamizadores de la economía regional.
Entre las propuestas más convocantes se destacaron las experiencias vinculadas al Río Negro, donde unas 2.000 personas realizaron paseos en kayak y otras 900 participaron de recorridos en canoa y lancha. A esto se sumó una intensa agenda de promoción turística desarrollada en tres espacios institucionales, con presentaciones de municipios, degustaciones gastronómicas, talleres, espectáculos, experiencias rurales y actividades interactivas que permitieron mostrar el potencial del Chaco durante todo el año.
La presidenta del Instituto de Turismo, Verónica Mazzaroli, destacó que el verdadero protagonista del crecimiento turístico «es la gente», al valorar el trabajo conjunto entre el Estado, los municipios y el sector privado. En un contexto donde los grandes eventos se consolidan como motores del turismo de experiencias, la Bienal fortalece el posicionamiento del Chaco como un destino competitivo que combina arte, naturaleza, cultura y hospitalidad, generando beneficios sostenibles para toda la cadena de valor turística.


