Con 139.585 turistas, 423.346 pernoctes y un impacto económico de $52.322 millones, Jujuy cerró agosto con sus mejores indicadores turísticos de los últimos años y consolidó una tendencia de crecimiento que alcanzó a las cuatro regiones de la provincia.
El turismo volvió a mostrar en Jujuy su capacidad para movilizar la economía y distribuir actividad en distintos puntos del territorio. Durante agosto, la ocupación hotelera alcanzó el 63,56%, frente al 54,03% de 2025 y al 51,12% de 2024. El dato representa una mejora de 9,53 puntos porcentuales interanuales y confirma un crecimiento que no se explica únicamente por la llegada de visitantes: también aumentaron las noches de permanencia, que alcanzaron 423.346, un 22,8% más que un año atrás.
La provincia recibió 139.585 turistas, un 19,5% más que en agosto de 2025 y un 23,7% por encima de 2024. A su vez, la estadía promedio trepó a 3,03 días, frente a los 2,95 del año pasado. En términos turísticos, esta combinación resulta especialmente relevante porque significa que el visitante no solo llega en mayor cantidad, sino que permanece más tiempo y genera oportunidades adicionales para hoteles, gastronomía, excursiones, transporte, comercios, artesanías y prestadores de experiencias.
El impacto económico ofrece otra dimensión del fenómeno: el movimiento turístico generó $52.322.843.683 durante agosto, un 52,6% más que en 2025 y casi un 120% por encima de 2024. También creció con fuerza el gasto diario promedio por persona, que pasó de $99.454 en 2025 a $148.860 este año. El salto muestra que el desafío turístico ya no pasa solamente por atraer más visitantes, sino por desarrollar propuestas capaces de ampliar el consumo y transformar la permanencia en mayor derrame económico local.
El crecimiento, además, alcanzó a las cuatro regiones turísticas. Los Valles registraron 68,86% de ocupación y la Quebrada 67,14%, mientras que las Yungas llegaron al 46,30% y la Puna al 35,65%, todas por encima de sus registros de 2025. Esta distribución es estratégica para Jujuy porque permite ampliar el mapa de beneficios del turismo y fortalecer destinos y experiencias más allá de los corredores tradicionalmente consolidados.
Los números dejan así una señal concreta para el futuro: Jujuy tiene margen para profundizar una estrategia basada en experiencias, identidad cultural, naturaleza y calidad de servicios, al mismo tiempo que trabaja junto al sector privado para sostener la demanda y reducir la estacionalidad. El récord de agosto no es solamente una estadística: representa más movimiento para las comunidades receptoras y una oportunidad para convertir el crecimiento turístico en desarrollo económico sostenible en todo el territorio provincial.


