Con una inversión integral de US$110 millones y un aumento del 65% en su capacidad operativa, el Aeropuerto Internacional Martín Miguel de Güemes inicia una nueva etapa que busca acompañar el crecimiento turístico, productivo y económico de Salta.
La inauguración de la nueva terminal del Aeropuerto Internacional Martín Miguel de Güemes marca un punto de inflexión para la conectividad de Salta y del Norte argentino. La primera fase de la obra, que demandó una inversión de US$70 millones, incorpora un nuevo hall principal, 32 puestos de check-in, 650 metros cuadrados adicionales en el sector de embarque doméstico y nuevos espacios técnicos y operativos. El proyecto integral, desarrollado por Aeropuertos Argentina junto al ORSNA, contempla una inversión total de US$110 millones y permitirá incrementar en un 65% la capacidad operativa.
Más allá de la mejora en la experiencia de los pasajeros, la ampliación representa una herramienta de competitividad turística. Una mayor capacidad aeroportuaria permite sostener el crecimiento de la demanda, mejorar los flujos de viajeros y generar mejores condiciones para ampliar la conectividad nacional e internacional. En ese sentido, la infraestructura aérea adquiere un valor estratégico para un destino como Salta, que busca no solo atraer turistas, sino también congresos, inversiones y nuevos negocios vinculados con la producción, la minería, la gastronomía y los servicios.
El salto de escala también se refleja en la segunda etapa del proyecto, que ya comienza a desarrollarse y contempla la ampliación del embarque internacional, el área de Migraciones en arribos y una nueva sala VIP doméstica. Una vez concluido el plan, la terminal alcanzará los 16.160 metros cuadrados, incorporando 6.960 metros cuadrados respecto de la infraestructura existente.
Para el turismo, el desafío será convertir esa mayor conectividad en más noches de alojamiento, mayor gasto por visitante y una distribución más amplia de los beneficios hacia las distintas regiones de la provincia. La conectividad aérea funciona así como un eslabón de una cadena que incluye hoteles, gastronomía, agencias, transporte, excursiones, comercio y experiencias turísticas, además de facilitar el acceso a los Valles Calchaquíes, la Puna y otros atractivos salteños.
Con esta modernización, Salta suma infraestructura para afrontar una nueva etapa de crecimiento. La terminal deja de ser simplemente un lugar de llegada y partida para convertirse en una verdadera puerta de entrada al destino y a las oportunidades económicas, en un contexto donde la accesibilidad, la calidad de los servicios y la capacidad de recibir nuevos flujos de visitantes son factores cada vez más determinantes para competir en el turismo nacional e internacional.


