Con una intensa agenda de actividades por el 473° aniversario de Santiago del Estero, la «Madre de Ciudades» reafirma el crecimiento de su industria turística. Desde el Gobierno provincial destacan que los resultados actuales son fruto de dos décadas de planificación, inversión pública y trabajo conjunto con el sector privado para consolidar al destino como un referente nacional en turismo cultural y de eventos.
Santiago del Estero atraviesa uno de los momentos más importantes de su calendario turístico con la celebración de su 473° aniversario, una fecha que combina historia, identidad y una nutrida programación cultural que convoca a miles de visitantes. La tradicional vigilia del 24 de julio, la fiesta popular en el Parque Aguirre y diversas actividades distribuidas durante todo el mes consolidan a la provincia como uno de los destinos más atractivos del invierno argentino.
El subsecretario de Turismo, Nelson Bravo, atribuyó este presente a una política pública sostenida durante más de veinte años. Según explicó, el crecimiento turístico responde a un modelo basado en la articulación entre el Estado, los municipios, el sector privado, las instituciones académicas y deportivas, con una estrategia que priorizó la inversión pública para generar las condiciones necesarias para el desarrollo de la actividad.
Uno de los ejemplos más representativos de esa visión fue la construcción del Fórum Centro de Convenciones, una obra que permitió posicionar a Santiago del Estero en el segmento del turismo de reuniones. La decisión de ampliar la infraestructura antes de que existiera una demanda consolidada incentivó nuevas inversiones privadas, favoreciendo el crecimiento de la capacidad hotelera y fortaleciendo la competitividad del destino para captar congresos, eventos y competencias deportivas de alcance nacional e internacional.
La propuesta turística se complementa con una fuerte identidad cultural expresada en celebraciones tradicionales como la Marcha de los Bombos, los patios santiagueños y una agenda permanente de espectáculos y eventos deportivos. Esta combinación de patrimonio, cultura e infraestructura ha convertido a Santiago del Estero en un destino que diversifica su oferta durante todo el año, generando un importante impacto económico en la hotelería, la gastronomía, el comercio y los servicios turísticos.


