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El turismo argentino cerró un invierno récord

Las vacaciones de invierno dejaron un balance positivo para el turismo argentino, con un crecimiento del 5,9% en la cantidad de viajeros, un fuerte impacto económico y una mayor presencia de visitantes internacionales, según el relevamiento de la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME).

El turismo interno volvió a mostrar signos de recuperación durante las vacaciones de invierno 2026. De acuerdo con el informe elaborado por la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME), 4,6 millones de turistas recorrieron el país, un 5,9% más que en la temporada anterior, generando un impacto económico estimado en $2,12 billones, equivalente a unos US$ 1.412 millones.

El estudio destaca que los viajeros realizaron una estadía promedio cercana a cuatro días, mientras que la llegada de aproximadamente 400.000 turistas internacionales, favorecida por el desarrollo del Mundial de Fútbol y el mayor movimiento regional, aportó dinamismo adicional a numerosos destinos turísticos. El gasto de los visitantes benefició especialmente a los sectores hotelero, gastronómico, comercial, recreativo y del transporte, fortaleciendo las economías regionales en plena temporada alta.

Entre los destinos con mejor desempeño sobresalieron provincias del norte argentino, la Patagonia, Cuyo y los principales centros turísticos del país, muchos de los cuales registraron elevados niveles de ocupación hotelera gracias a una agenda de festivales, actividades culturales, turismo de naturaleza y experiencias gastronómicas. El informe también remarca que los eventos masivos y las propuestas de identidad local continúan siendo uno de los principales motores para atraer visitantes y extender las estadías.

El balance confirma una tendencia que se consolida en el turismo nacional: los viajeros buscan cada vez más experiencias auténticas, contacto con la naturaleza, actividades culturales y destinos que ofrezcan propuestas durante todo el año. Para las economías regionales, esta evolución representa una oportunidad estratégica para diversificar su oferta, reducir la estacionalidad y fortalecer un modelo de desarrollo basado en la calidad de los servicios y la identidad de cada destino.

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